CerdoCast #251 – Cervalle: Cómo integra bioseguridad y eficiencia porcina – Ing. César Andrés García Varona

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Disciplina y procesos como punto de partida

Una empresa porcina eficiente no se construye sobre un solo indicador, sino sobre la disciplina de estandarizar y documentar cada proceso. Cuando las unidades de negocio trabajan con protocolos claros y los revisan de forma sistemática, la mejora continua deja de ser un objetivo abstracto y se convierte en la rutina operativa. El riesgo más frecuente es el contrario: alcanzar una meta y quedarse en la zona de confort.

La estabilización sanitaria como condición no negociable

Frente a los retos sanitarios y de bioseguridad que enfrenta la porcicultura en todo el mundo, la estabilización sanitaria funciona como palanca del resto de los indicadores. Cuando la sanidad de una granja mejora, arrastra consigo conversión, ganancia de peso y uniformidad; cuando no se aborda, cualquier otra intervención pierde efecto. Herramientas como las burbujas sanitarias y los vacíos, que suelen descartarse como imposibles, demuestran en la práctica que es viable hacer las cosas bien.

Mortalidad y flujo de caja

La forma más clara de dimensionar el costo de un problema sanitario es leerlo en términos de flujo de caja. Con mortalidades elevadas sostenidas durante semanas o meses, una parte importante del alimento se invierte en animales que nunca llegarán a la venta. Ese análisis, granja por granja, permite priorizar dónde intervenir primero: en qué estado sanitario se encuentra, cómo maneja los flujos y qué se puede cambiar.

Anticiparse: inversión escalonada en bioseguridad

Para granjas pequeñas y medianas, la recomendación es preparar la inversión de forma gradual. Un filtro sanitario, medidas sencillas de protección y, más adelante, la separación por sitios (propia o integrada con otros productores) permiten adelantarse a un problema que, una vez instalado, puede tardar meses o años en resolverse. La diferencia entre anticiparse y reaccionar suele definir la permanencia en el negocio.

Equipos estables: liderazgo y tecnología

La dificultad para retener personal en granja no siempre se explica por falta de interés en el sector. Dos factores marcan la diferencia: invertir en automatización para aliviar la carga física del trabajo, y formar liderazgos que entiendan a las personas y a la vez exijan resultados en campo. Cuando la rotación es alta, con frecuencia el problema es un líder que no logró conectar con su equipo y necesita acompañamiento. Consolidar esta línea de trabajo toma entre uno y dos años, con resultados visibles a partir del tercero o cuarto.

Cumplimiento ambiental

El desconocimiento de la normativa ambiental es una de las causas más comunes de incumplimiento. Trabajar con cronogramas acordados con las autoridades ambientales permite avanzar de forma programada, y la porcicultura tiene las condiciones para ser plenamente sostenible, algo que también debe comunicarse a las comunidades.

Costos con lupa, productividad como prioridad

En momentos difíciles del mercado, el primer paso es revisar los costos e identificar fugas. Pero el margen sostenible está en la productividad, que se construye a mediano y largo plazo revisando procesos y haciendo cambios de fondo. Muchos de ellos son de manejo y no requieren inversión, solo la disposición del equipo de hacer las cosas bien. Dado que el alimento es el mayor componente del costo, mejorar la productividad implica planificar también el acceso a financiamiento y apoyos comerciales.

Conoce al invitado

Ing. César Andrés García Varona, director de porcicultura de Grupo Cervalle (Colombia).

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