Tiempos críticos, alimentación electrónica y manejo grupal en la gestación temprana de cerdas
PorciCast — Episodio 74
Host: Dra. Sara Crespo | Invitado: MSc. Manuel Carayol Quiles (Cefusa)
Resumen
El sistema de cubrición y suelta libera a la cerda al parque de gestación en grupo durante los primeros días post-inseminación, eliminando la jaula de gestación salvo en el intervalo destete-cubrición. Este modelo responde a la demanda social creciente de bienestar animal y a la progresiva restricción del confinamiento individual en la normativa europea. En el episodio #74 del podcast Porcicast, la Dra. Sara Crespo entrevista al MSc. Manuel Carayol Quiles, veterinario en Cefusa y responsable técnico de una pirámide de producción de 18.000 cerdas en Granada. El presente artículo integra la experiencia de campo expuesta en el episodio con la evidencia científica indexada sobre alojamiento en grupo en gestación temprana, rendimiento reproductivo con alimentación electrónica y factores de éxito del sistema aplicables a la realidad productiva del sector porcino español.
Introducción
Desde 2013, la legislación europea exige que las cerdas gestantes sean alojadas en grupo desde las cuatro semanas posteriores a la cubrición hasta una semana antes del parto [1]. En algunos países, como los Países Bajos, la obligatoriedad de agrupar se ha adelantado al cuarto día post-inseminación, marcando una tendencia hacia la reducción progresiva del confinamiento individual [2]. En paralelo, la revisión técnica de Pascual et al. (2020) recoge que el siguiente reto del sector consiste en mantener a las cerdas gestantes en parques desde las fases inmediatas a la cubrición [3].
Este modelo, conocido como cubrición y suelta o inseminación y suelta, libera a la cerda al parque de gestación antes del tercer día post-inseminación, eliminando las jaulas de gestación salvo en el intervalo destete-cubrición [4]. El MSc. Manuel Carayol Quiles, responsable técnico de una pirámide de producción de 18.000 cerdas de Cefusa en Granada, gestiona este modelo a gran escala. En el episodio #74 del podcast Porcicast explica el criterio que motivó su implantación: «Es como ya adelantarnos un poco al futuro, a lo que demanda el consumidor, a lo que está demandando la sociedad, es decir, a un modelo de bienestar animal superelevado, pero aprendiendo antes de que la propia legislación nos lo implante» [5].
Para el veterinario de campo, el interés del sistema radica en su aplicabilidad real: a día de hoy ya existen explotaciones españolas operando con este modelo a gran escala, con protocolos probados y resultados reproductivos comparables al sistema convencional. El presente artículo sintetiza esos protocolos técnicos y los contextualiza con la evidencia científica disponible.
Tiempos críticos de suelta post-inseminación
1 Criterio operativo
El momento de suelta al parque es el factor determinante del sistema. Según la experiencia expuesta en el episodio, el criterio aplicado en la pirámide de Cefusa consiste en «soltar la cerda como máximo al tercer día post inseminación y siempre que la cerda ya no quiera macho» [5]. Esta condición de exclusión es fundamental: si se liberan cerdas que aún presentan celo, «con el estrés de ese celo tienden a subirse encima de otra y eso ocasiona problemas locomotores y reproductivos» [5].
2 Justificación fisiológica y respaldo en la literatura
La elección de los tres primeros días coincide con la ventana previa al reconocimiento maternal de la gestación, periodo en el que la sensibilidad del embrión a factores de estrés externo es menor. Como señala Carayol en el episodio: «hay algunos estudios que indican que el reconocimiento maternal de las cerdas se produce en torno al quinto día o así» [5].
La revisión clásica de Spoolder, Geudeke, Van der Peet-Schwering y Soede sobre el alojamiento en grupo durante la gestación temprana documenta una amplia variabilidad en los resultados reproductivos entre granjas holandesas que aplican este sistema, con tasas de parto de primera inseminación reportadas entre 70% y 96% [2]. Esta variabilidad, según la misma revisión, depende críticamente del manejo del momento de introducción de las cerdas al grupo y de la gestión del estrés social durante la fase de establecimiento de jerarquías [2].
En el mismo sentido, un estudio sobre 3.053 cerdas Polish Large White × Polish Landrace observó que la proporción de cerdas que mostraron celo de pie en los primeros 6 días post-destete fue mayor en las alojadas en parques que en las alojadas en jaulas individuales [6]. Este hallazgo es directamente aplicable a la decisión operativa de diseño del área destete-cubrición en explotaciones que transiten hacia el modelo de suelta temprana.

Figura 1. Diagrama de decisión operativa para la suelta de cerdas al parque de gestación en sistemas de cubrición y suelta. El esquema muestra las dos condiciones que deben cumplirse simultáneamente antes de liberar al animal: día post-inseminación y ausencia de signos de celo.
Alimentación, ambiente y reducción del estrés social
1 Alimentación previa a la suelta y material de enriquecimiento
La reducción del estrés en el momento del establecimiento de la jerarquía social es un objetivo operativo central. Según Carayol, es clave «soltar a las cerdas que hayan comido, que estén lo más relajadas posible», junto con la disponibilidad de material de enriquecimiento en el parque de destino: «La cerda cuando llegue al parque debe de tener material de enriquecimiento que le permita distraerse, le permita estar tranquila y que ese proceso en el que se establece la jerarquía pues sea lo más tranquilo posible» [5]. En la práctica de campo, esto se traduce en protocolos de distribución del pienso con margen suficiente antes de la apertura de puertas y en la instalación obligatoria de elementos como cadenas, mordedores o paja en cada parque.
2 Sistema de alimentación electrónica (ESF)
En la pirámide gestionada por Carayol se emplea alimentación electrónica individualizada por chip: «Trabajamos con sistema de alimentación electrónica. La cerda come mediante chip. (…) En función del ciclo, de la condición corporal y del momento de gestación en el que la encontremos, se le administra una cantidad de pienso u otra» [5].
La literatura indexada respalda el valor del sistema ESF como herramienta de monitorización individual. El trabajo de Vargovic, Hermesch, Athorn y Bunter sobre cerdas en gestación alimentadas mediante ESF documenta que los sistemas permiten identificar diariamente a las cerdas que no se alimentan, generando alarmas útiles para la detección temprana de problemas de salud [7]. Carayol describe precisamente este uso operativo: «La mayor parte de los animales comen durante la noche. El personal cuando llega a granja puede comprobar qué animales no han comido y directamente se dirige al parque donde esté ese animal» [5].
Desde el punto de vista práctico, esta capacidad de detección automática permite redefinir las rutinas de inspección clínica diaria: el personal no recorre todos los parques en busca de anomalías, sino que se dirige directamente a los animales identificados como no-consumidores por el sistema. Esta lógica de trabajo es especialmente relevante en explotaciones de gran escala donde el ratio animal/cuidador supera los 400-500 animales por operario.
3 Entrenamiento previo de nulíparas
La adaptación de las cerdas al sistema ESF requiere un periodo específico de entrenamiento antes de la primera inseminación. Según Carayol, en Cefusa este periodo tiene una duración aproximada de «un mes y medio» [5], durante el cual la cerda pasa por dos fases: una fase inicial de acceso ad libitum a la máquina, en la que «la cerda pierde un poco al miedo a entrar en ese túnel de alimentación», y una segunda fase con ración regulada progresivamente por chip [5]. Carayol advierte que durante las dos primeras semanas la cerda puede perder peso, ya que «la cerda tiene miedo y la mayor parte de las cerdas las tiene que estar introduciéndola el personal porque no quieren entrar» [5]. Este dato operativo es clave al dimensionar la mano de obra necesaria para la introducción de cada banda de reposición.

Figura 2. Esquema técnico de una estación de alimentación electrónica por chip (Electronic Sow Feeder). El diagrama muestra los componentes principales del sistema: lector RFID en la entrada, túnel de alimentación, dosificador de pienso individualizado y salida unidireccional.
Manejo grupal y arquitectura de los parques
1 Tamaño óptimo de grupo
La experiencia de Cefusa apunta hacia grupos reducidos como formato preferente. Carayol lo expone así: «el manejo con cubrición y suelta, en mi opinión, va a tender a ser hacia grupos reducidos, grupos como máximo de 20 cerdas» [5]. En términos productivos, no observa diferencias significativas frente a grupos de mayor tamaño: «en cuanto a parámetros productivos son similares (…) en grupos de 70 cerdas y grupos de 20 son bastante similares», pero a nivel de manejo operativo «es mucho más sencillo eh hacerlo en grupos pequeños (…) a la hora de recelar, a la hora de detectar posibles animales con problemas sanitarios, a la hora de comprobar la gestación mediante ecógrafo» [5].
La revisión de Spoolder et al. identifica el tamaño del grupo, el espacio disponible por animal, el sistema de alimentación y la calidad del suelo como los principales factores que modulan el nivel de agresión y la aparición de problemas locomotores en cerdas alojadas en grupo [2]. Esta convergencia entre experiencia de campo y evidencia científica refuerza la tendencia al diseño modular en grupos reducidos.
2 Concentración de destetes
La homogeneidad de edad gestacional dentro del grupo es otro factor crítico. Según Carayol: «necesito que los días de gestación se me concentren al máximo posible (…) en un parque de gestación al final te encuentras que hay cerdas que se diferencian en 7-8 días de gestación y esos parques hemos visto que no nos benefician absolutamente nada en cuanto a fertilidad» [5]. Por ello, en Cefusa no se deteta todos los días, sino que se concentran los destetes para llenar parques homogéneos. En la práctica, esto exige ajustar la planificación semanal de la granja con un número limitado de días de destete, lo cual se traslada también al diseño del área de lactación.
Recela y detección de repeticiones
Uno de los retos específicos del sistema es la detección de pérdidas reproductivas tempranas. Según Carayol: «en este tipo de granja todo lo que pueden ser pequeños abortillos que en otras explotaciones se ven durante los primeros 28 días de gestación, aquí es muy complicado de verlo» [5]. Esta dificultad obliga a implementar protocolos de recela diaria con machos en los parques hasta el diagnóstico de gestación por ecografía. En explotaciones convencionales, donde la cerda está estabulada en jaula individual, las descargas vaginales o los signos de repetición son visibles directamente; en sistemas de suelta temprana, el suelo parcialmente emparrillado y el dinamismo del grupo dificultan esta observación.
Como complemento tecnológico, Carayol describe la incorporación de berraqueras con antena entre parques: «entre parque y parque de gestación se están haciendo pequeñas berraqueras en las cuales se coloca un berraco con una especie de antena. Y en función del número de minutos que permanece una cerda en contacto con ese animal o cerca de ese animal, pues también nos puede servir como de alarma» [5]. Este tipo de herramientas automatizadas complementan, sin sustituirlo, el trabajo del personal de recela. El criterio es sumar capas de detección (personal + sensor) sobre un fenómeno biológico difícil de observar, como son las repeticiones tempranas en grupo.


Figura 4. Disposición esquemática de una berraquera con antena electrónica entre parques de gestación. El sistema registra el tiempo de permanencia de cada cerda en proximidad al verraco y emite una alerta cuando los valores sugieren un posible celo repetido.
Tabla 1. Criterios operativos del sistema de cubrición y suelta (Cefusa)
| Parámetro operativo | Criterio aplicado | Fuente |
| Día de suelta al parque | Máximo día 3 post-inseminación | Episodio [5] |
| Condición previa a la suelta | Cerda sin signos de celo y comida | Episodio [5] |
| Tamaño de grupo recomendado | Máximo 20 cerdas por parque | Episodio [5] |
| Entrenamiento previo a inseminación | Aproximadamente 1 mes y medio | Episodio [5] |
| Sistema de alimentación | ESF (alimentación electrónica por chip) | Episodio [5] |
| Recela diaria hasta diagnóstico | Con machos + berraqueras con antena | Episodio [5] |
Tabla 1. Síntesis de los criterios operativos aplicados en la pirámide de producción descrita en el episodio #74 de Porcicast. Todos los parámetros corresponden a la práctica concreta descrita por el MSc. Manuel Carayol Quiles en Cefusa y no deben generalizarse al sector sin validación adicional.
Evidencia comparada: rendimiento reproductivo y bienestar
Los estudios indexados disponibles sobre alojamiento en grupo con ESF frente al sistema convencional en jaula aportan datos concretos útiles para el análisis comparativo, y permiten al veterinario o al director técnico construir un argumento basado en evidencia al plantear la transición hacia el modelo de suelta temprana.
Un estudio comercial comparativo de Bates, Edwards y Korthals (2003) reportó que las cerdas alojadas en grupo con ESF durante gestación presentaron una tasa de parto del 94,3%, frente al 89,4% de las cerdas alojadas en jaulas individuales; además, el peso de camada al nacimiento fue de 17,7 kg en el grupo ESF frente a 16,7 kg en jaula, y el peso al destete fue de 57,1 kg frente a 56,2 kg, respectivamente [8]. La diferencia en tasa de parto (4,9 puntos porcentuales) representa un dato relevante a la hora de evaluar la viabilidad económica del cambio de modelo.
En el estudio de Jang, Hong, Jin y Kim (2017), que comparó sistemas ESF y jaula a lo largo de tres partos consecutivos, se observó una tendencia a menor número de mortinatos en el sistema ESF durante los partos segundo y tercero, así como niveles más elevados de cortisol sérico al día 110 de gestación en el sistema en jaula. No obstante, el mismo estudio reportó mayor incidencia de arañazos cutáneos en el grupo ESF durante la gestación temprana y mayor incidencia de trastornos locomotores en gestación media y avanzada [9]. Esta doble cara del sistema —mejor indicador fisiológico de estrés, peor indicador dermatológico y locomotor— refuerza la importancia del diseño del suelo y del material de enriquecimiento como variables de control operativo.
En el ámbito español, la encuesta técnica realizada por Gambarini (ANAPORC) a 38 ganaderos que aplican cubrir y soltar en sus explotaciones concluye que «es posible combinar un buen rendimiento productivo, mejores condiciones de trabajo y bienestar animal» [10], confirmando la viabilidad técnica del sistema en condiciones comerciales reales.
Tabla 2. Comparativa de parámetros reproductivos en literatura indexada
| Parámetro | Jaula individual | Grupo con ESF | Referencia |
| Tasa de parto (%) | 89,4 | 94,3 | Bates et al. [8] |
| Peso camada al nacimiento (kg) | 16,7 | 17,7 | Bates et al. [8] |
| Peso camada al destete (kg) | 56,2 | 57,1 | Bates et al. [8] |
| Mortinatos (parto 2 y 3) | Mayor | Menor (tendencia) | Jang et al. [9] |
| Cortisol sérico día 110 | Mayor | Menor | Jang et al. [9] |
| Arañazos cutáneos (gestación temprana) | Menor | Mayor | Jang et al. [9] |
| Trastornos locomotores (gestación media) | Menor | Mayor (tendencia) | Jang et al. [9] |
Tabla 2. Comparativa de parámetros reproductivos y de bienestar entre sistemas de alojamiento individual en jaula y alojamiento en grupo con ESF según dos estudios indexados. Los datos corresponden a las condiciones experimentales de cada publicación y no son directamente extrapolables a todas las granjas.
Factor humano y límites de la tecnificación
La tecnificación del sistema, con ESF y berraqueras con antena, aporta información operativa valiosa pero no reemplaza al personal cualificado. Carayol lo expresa con claridad en el episodio: «La tecnología va muy bien, pero cuando dice de fallar es bastante compleja», y concluye: «Las máquinas no nos sustituyen a la gente, no lo hacen. Es decir, ayudan, pero no sustituyen» [5].
En esta misma línea, Carayol contextualiza la tecnificación dentro de un problema estructural del sector: «hoy en día nos cuesta mucho el tema del personal, tenemos un gran problema con la retención de talento y demás» [5]. El diseño operativo en grupos reducidos permite, según su experiencia, distribuir mejor la carga de trabajo: «todo lo que se pueda facilitar el manejo con el bienestar de los animales y sobre todo el bienestar personal, pues creo que también es un exitazo» [5].
Para la realidad del sector porcino español, este punto tiene implicaciones directas en la planificación de recursos humanos. Las explotaciones que estén planteando la transición a cubrición y suelta deben dimensionar la formación específica requerida: el manejo de la recela exhaustiva, el manejo de cerdas sueltas en el momento de la inseminación o la interpretación de las alarmas del sistema ESF son competencias que no forman parte del repertorio estándar del operario de granja convencional.
Conclusiones
- El sistema de cubrición y suelta puede alcanzar parámetros reproductivos equivalentes o superiores al sistema convencional en jaula cuando se aplica con criterios operativos rigurosos, según los datos comparativos publicados [8] [9].
- El momento óptimo de suelta se sitúa, según la experiencia de Cefusa, en los tres primeros días post-inseminación, siempre que la cerda no presente signos de celo y haya comido previamente [5].
- La alimentación electrónica por chip permite el control individualizado de la ración y la detección diaria de cerdas que no comen, información clave para identificar problemas sanitarios [5] [7].
- El entrenamiento previo de nulíparas durante aproximadamente un mes y medio es condición necesaria para la correcta adaptación al sistema ESF [5].
- Los grupos reducidos de hasta 20 cerdas facilitan la recela, el diagnóstico ecográfico y la detección de problemas sanitarios, sin comprometer parámetros productivos [5].
- La concentración de los destetes para asegurar la homogeneidad de edad gestacional en el parque es un factor operativo crítico para la fertilidad en este sistema [5].
- La tecnificación del sistema no sustituye al personal cualificado; la formación y la retención de talento continúan siendo factores determinantes del éxito, especialmente en un sector con dificultades estructurales para la contratación [5].
El sistema de cubrición y suelta es técnicamente viable a gran escala y se posiciona como un modelo de referencia para anticipar las exigencias normativas y sociales del sector porcino europeo, siempre que su implementación vaya acompañada de protocolos rigurosos de manejo y de personal cualificado.
Sobre el episodio
Este artículo técnico se basa en la conversación entre la Dra. Sara Crespo y el MSc. Manuel Carayol Quiles publicada en el episodio 74 del podcast Porcicast. En el episodio se aborda en profundidad la gestión del manejo en cubrición y suelta en una pirámide de producción de 18.000 cerdas en Granada, incluyendo tiempos de suelta, entrenamiento previo, alimentación electrónica, manejo de grupos reducidos, recela con berraqueras automatizadas y el papel del factor humano en la tecnificación del sector porcino. Se recomienda escuchar el episodio completo para acceder a la exposición íntegra de los criterios operativos descritos.
Puedes escucharlo haciendo clic aquí:
Referencias bibliográficas
1. Mainau, E., Temple, D., Manteca, X. Requerimientos legales sobre bienestar animal en explotaciones de porcino. Universitat Autònoma de Barcelona — Awec Advisors. Sobre Directiva 2008/120/CE del Consejo, de 18 de diciembre de 2008, relativa a las normas mínimas para la protección de cerdos. https://awecadvisors.org/animales-de-granja/requerimientos-legales-sobre-bienestar-animal-en-explotaciones-de-porcino/
2. Spoolder, H.A.M., Geudeke, M.J., Van der Peet-Schwering, C.M.C., Soede, N.M. (2009). Group housing of sows in early pregnancy: A review of success and risk factors. Livestock Science, 125(1), 1-14. DOI: 10.1016/j.livsci.2009.03.009. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1871141309001255
3. Pascual, S., Blanco, G., Sancho, V., Babot, D. (2020). Nuevas estrategias en el manejo de las cerdas en cubrición y gestación. Suis, nº 164, pp. 8-14. Universitat de Lleida. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7238924
4. Sanjoaquin, L. — ThinkinPig / Fatro Ibérica. Inseminación y suelta de cerdas. Publicación técnica. https://fatroiberica.es/sabermas/inseminacion-y-suelta-de-cerdas/
5. Crespo, S. (entrevistadora) y Carayol Quiles, M. (invitado). Porcicast Ep. 74 — Manejo reproductivo en sistemas de cubrición y suelta.
6. Effects of individual versus group housing system during the weaning-to-estrus interval on reproductive performance of sows. Animal (2020). Estudio sobre 3.053 cerdas Polish Large White × Polish Landrace. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1751731120301245
7. Vargovic, L., Hermesch, S., Athorn, R.Z., Bunter, K.L. (2021). Feed intake and feeding behavior traits for gestating sows recorded using electronic sow feeders. Journal of Animal Science, 99(1), skaa395. DOI: 10.1093/jas/skaa395. https://academic.oup.com/jas/article/99/1/skaa395/6032286
8. Bates, R.O., Edwards, D.B., Korthals, R.L. (2003). Sow performance when housed either in groups with electronic sow feeders or stalls. Livestock Production Science, 79(1), 29-35. DOI: 10.1016/S0301-6226(02)00119-7. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0301622602001197
9. Jang, J.C., Hong, J.S., Jin, S.S., Kim, Y.Y. (2017). Comparing gestating sows housing between electronic sow feeding system and a conventional stall over three consecutive parities. Livestock Science, 199, 37-45. DOI: 10.1016/j.livsci.2017.02.023. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1871141317300616
10. Gambarini, G. Cubrir y soltar: puntos críticos y factores clave para el éxito. Encuesta a 38 ganaderos. Universidad de Milán — Departamento de Ciencias Agrarias y Ambientales. ANAPORC — Asociación Nacional de Porcinocultura Científica. https://www.archivo-anaporc.com/revista/secciones-de-nuestra-revista/art%C3%ADculos-cient%C3%ADficos/